En un sistema de riego, las electroválvulas, también conocidas como válvulas de solenoide, son básicamente llaves de agua que se abren cada vez que son energizadas desde el programador y se cierran cuando dejan de recibir electricidad.
Al momento de regar, el programador
energiza un solenoide o electroimán ubicado en la parte superior
de la válvula con una
tensión
de 24 VAC, generando un campo magnético que eleva un pequeño
émbolo ubicado al interior del solenoide.
Al elevarse el émbolo se
deja al descubierto un pequeño orificio, permitiendo la salida del agua
desde la cámara superior de la válvula y el consecuente desplazamiento
hacia arriba de la membrana de la electroválvula por acción de la
presión
de la red de agua (Si bien existe un segundo orificio por el cual ingresa agua a
la cámara superior desde la red de agua, éste es demasiado pequeño como para compensar
el efecto de vaciado). Al elevarse la membrana, queda abierto el paso
para que el agua de la red circule hacia los rociadores, iniciándose el
riego.
Ahora bien, cuando el solenoide deja de recibir electricidad, baja el émbolo antes mencionado impidiendo la salida del agua desde la cámara superior de la válvula. Sin embargo, como el orificio que permite el ingreso de agua a la cámara superior se mantiene abierto, se produce un aumento de presión en esta, el cual, junto con la ayuda de un resorte, hacen bajar la membrana, obstruyendo el paso del agua.
Glosario Riego Automático.
Acerca de Territorioverde.cl – Términos de uso de la información